Justicia Internacional: La Iglesia Católica y la Corte Penal Internacional

El pasado 13 de septiembre, una ONG jurídica neoyorkina, en nombre de la Red de Sobrevivientes de Personas Abusadas por Sacerdotes (SNAP), presentó al Fiscal de la Corte Penal Internacional, el argentino Luis Moreno Ocampo, una solicitud para que se inicie la investigación y el procesamiento de funcionarios de alto nivel del Vaticano por violaciones y otras formas de violencia sexual  y tortura como crímenes de lesa humanidad.

Corte Penal Internacional (La Haya) Fotografía: (cc) Josef Stuefer / flickr

La petición manifiesta que “los oficiales de alto nivel de la Iglesia Católica no han prevenido ni castigado estas acciones criminales […] que han, hasta la fecha, disfrutado de total impunidad”. En concreto se señala al Papa, Benedicto XVI, a los cardenales Tarcisio Bertone, Angelo Sodano y a William Levada, este último Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe – la oficina designada por el Vaticano para ocuparse de los casos de abusos sexuales del clero remitidos por los obispos- como personas que puede considerarse que tienen la mayor responsabilidad ya que, según ha manifestado la abogada que ha presentado la petición, “los crímenes cometidos siguen siendo ocultados por funcionarios de más alto nivel en el Vaticano”.

Ahora le toca a la Fiscalía decidir si inicia o no las investigaciones en base a si entra dentro o no de la jurisdicción de la Corte. En una rueda de prensa, Pamela Spees, una abogada del Center for Constitutional Rights, la organización que ha participado en la presentación de la propuesta, “El procesamiento de casos individuales de vejaciones y agresiones sexuales a menores no ha llegado al problema sistémico, mayor, [que existe] aquí. La rendición de cuentas es el objetivo, y la CPI tiene más sentido, puesto que se trata de un problema global”. Spees dijo que espera persuadir a la Corte de que el caso está bajo su jurisdicción en tanto que los abusos “son sistemáticos y extendidos.”

Mark Ellis, director ejecutivo de la Asociación Internacional de Abogados ha señalado que piensa que la Corte abrirá una investigación preliminar para determinar si tiene o no jurisdicción y, posiblemente, concluya que no, precisando que “Los crímenes contra la humanidad son los actos cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático dirigido contra una población civil […] una política, en la que el gobierno o las autoridades están planeando el ataque.”

Aunque la Santa Sede no se ha pronunciado por el momento, el abogado del Vaticano en Estados Unidos,  Jeffrey Lena, ha manifestado que considera el movimiento, “un ridículo truco publicitario y un mal uso de los procedimientos judiciales internacionales”.

La Ciudad del Vaticano no es un Estado signatario de la Estatuto y por lo tanto la Corte Penal Internacional no tiene jurisdicción automática. Sin embargo la petición presentada se refiere a abusos cometidos en multitud de países, muchos de los cuales –salvo algunas notables ausencias, como Estados Unidos- reconocen su competencia.

Justicia Internacional: el Sistema Interamericano de Derechos Humanos

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica.

La defensa de los derechos humanos en el continente americano pasa por varias etapas, estrechamente ligadas al acontecer histórico.

De este modo, la Segunda Guerra Mundial y el genocidio nazi marcan un cambio de concepto sustancial e irreversible: se comprende que deben haber instancias supra-estatales para controlar a los gobiernos.

Es en este contexto que, tras la aprobación de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre de 1948, surge en la región el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (o SIDH).

Éste se fundamenta en dos pilares básicos, que se han mantenido hasta la fecha: una Comisión y una Corte creadas específicamente para velar por estos derechos.

La primera, con sede en Washington, es un órgano consultivo y de observación que recibe las denuncias de particulares u organizaciones y las examina para ver si entran dentro de su competencia.

Los siete miembros que la integran, formulan recomendaciones  a las partes implicadas para tratar de llegar a una solución amistosa. De no ser posible, se presenta una demanda a la Corte, y ésta entra a conocer el caso.

Ubicado en Costa Rica, este alto Tribunal funciona desde 1978 y tiene como misión determinar si un país adherido a la Convención Americana sobe Derechos Humanos ha violado alguna de las normativas estipuladas en la misma.

Actualmente, los estados que han reconocido la potestad de la Corte son 21, entre ellos Costa Rica, Perú, Venezuela, Honduras, Ecuador, Argentina, Uruguay, Colombia, México y Guatemala. Sigue leyendo

Recomendaciones de artículos sobre Justicia Internacional

1. Justicia internacional: ¿una conveniente arma política?

Geraldine Coughlan en Radio Nederlands

Entrevista con Geert-Jan Knoops, uno de los abogados internacionales más importantes de la actualidad, quien asegura que “la comunidad internacional opta por lo que le conviene cuando se trata de la justicia internacional”. Se refiere a la justicia en general, y no sólo a la penal, aunque habla en concreto de los tribunales internacionales ad hoc.  Sigue leyendo

Justicia Internacional: ¿Es genocidio lo que sucede en Palestina?

Muro que separa Israel y Palestina en Cisjordania. / Justin McIntosh

Por Alejandra Hernámperez

“El sionismo profesa que los judíos tienen derecho exclusivo a mi tierra natal. Cualquier judío tiene el derecho automático de ir a quedarse en “Israel”. Mis parientes, que fueron expulsados en 1948, no tienen ese derecho. Si eso no es racismo, ¿qué es?” Carta al New York Times, 5 de septiembre, 2001

El conflicto palestino-israelí no es una situación nueva. Es un conflicto enquistado desde hace décadas cuya solución no será rápida ni tranquila. La violación diaria de los derechos humanos que ejerce el ejército israelí contra la población palestina, con la aprobación del estado de Israel, bloquea cualquier intento de paz y las ofensas van desde descalificativos racistas a ataques a sus sitios sagrados, destrucción de sus mezquitas, demolición de sus casas, destrucción de sus tierras, cultivos, negación del derecho de residencia, detenciones y arrestos masivos, asesinatos selectivos, control ilegal de la explotación de los recursos naturales que se encuentran en Territorio Palestino (TPO); abusos verbales… En todas estas acciones se pone de claro manifiesto la “intención de destruir al grupo”. Sigue leyendo

Justicia Internacional: Batasuna y el TEDH

Tribunal Europeo de Derechos Humanos, por frankartculinari (Flickr)

Tribunal Europeo de Derechos Humanos, por frankartculinari (Flickr)

El partido político Batasuna fue uno de los últimos intentos de la banda terrorista ETA por participar en el proceso democrático. Si sus fines eran adquirir financiación pública para la banda, lograr poder a través de ediles y escaños o simplemente recurrir a la vía legal para establecer su ideología política, que opine cada cual.

Lo cierto es que Batasuna se funda en mayo de 2001, y en junio de 2003 se ilegaliza. Tras la aprobación, el 27 de junio de 2002, de la nueva Ley de Partidos Políticos, la Justicia se puso manos a la obra. Baltasar Garzón dictaba dos meses después un auto donde suspendía toda actividad de este partido político. Entre las causas, “que la instrumentalización de HB-EA-Batasuna por parte de ETA no sólo es política e institucional, sino también económica, mediante su financiación por una doble vía” y que Batasuna “no es que apoye, o que constituya el entorno de ETA. Es que […] forma parte de la misma, cumple sus cometidos y se identifica por sus claves.”

Tras ser ilegalizada por el Tribunal Supremo en 2003, y confirmada la sentencia en 2004 por el Tribunal Constitucional, al partido independentista sólo le quedaba el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, al que acude ese mismo año.

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Justicia Internacional: ¿Quién debe ser juzgado?, el caso de los Jemeres Rojos

Nuon Chea, hermano número 2 del régimen de los Jemeres Rojos, durante una de las sesiones del juicio. / ECCC

Una de las cuestiones que se plantea al iniciar los juicios por crímenes contra la humanidad, de guerra o genocidio es la duda sobre quién debe ser juzgado. En las grandes matanzas que han sido motivo de los llamados tribunales internacionales ad hoc, los implicados suelen ser muchos, aunque la lista de responsables últimos sea más reducida. No obstante, a menudo tampoco hay consenso sobre quiénes son esos “responsables últimos”, como ha ocurrido con el tribunal que juzga a los Jemeres Rojos desde el año 2009. Sigue leyendo

La consolidación de la justicia global: la Corte Penal Internacional

Sede de la Corte Penal Internacional en La Haya, Países Bajos. / Vincent van Zeijst

Por Itxaso Domínguez de Olazábal

Sin ningún lugar a dudas, el verdadero punto de inflexión en Derecho Internacional lo ha representado la creación de un Tribunal internacional permanente, la Corte Penal Internacional de La Haya, en virtud del Estatuto de Roma, adoptado el 17 de Julio de 1998 durante la Conferencia Diplomática de plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional, encabezado por un Preámbulo en el cual se afirma que “los crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su conjunto no deben quedar sin castigo y que, a tal fin, hay que adoptar medidas en el plano nacional e intensificar la cooperación internacional para asegurar que sean efectivamente sometidos a la acción de la justicia”. De acuerdo con el principio nullum crimen, nulla poena sine praevia lege, cuatro son los crímenes que entran dentro de la competencia del órgano: el genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra y el crimen de agresión. Sigue leyendo

Justicia Internacional: una historia reciente

Los juicios de Nuremberg fueron uno de los primeros intentos de jurisdicción internacional./ Dominio público

Por Itxaso Domínguez de Olazábal

Bernard-Henri Lévy, en uno de sus artículos de opinión que cada semana publica El País en su suplemento dominical, y al hilo de la detención en Belgrado de uno de los criminales de guerra más buscados durante los últimos años, Ratko Mladic, proclama “la justicia internacional existe”. Una justicia internacional de la que cada vez oímos hablar más a menudo, planteándonos como una posibilidad real el que ésta haya adquirido la “legitimidad y autoridad” de la que habla el filosofo francés. Sigue leyendo

La Mirada: los que se sentaron en el banquillo

El presidente serbio Slobodan Milosevic fue acusado de crímenes de guerra y genocidio, durante el conflicto que asoló los Balcanes durante los años 90. Fue el primer Jefe de Estado en ser oficialmente acusado en un Tribunal internacional estando todavía en el cargo. Murió en 2006 sin haber escuchado su sentencia. / Reuters

Justicia Internacional: la levedad del genocidio

Tumbas en el memorial de la matanza de Srebrenica./ Michael Büker

Existen diferentes versiones sobre el origen de la palabra genocidio, pero todas ellas coinciden en situarlo durante la II Guerra Mundial.  Las matanzas perpetradas por el régimen nazi horrorizaron a la sociedad europea y la primera reacción fue buscar palabras para describir lo ocurrido. En general, se atribuye el nacimiento del terminó a Raphael Lemkin, quien lo acuñaría en algún momento entre 1941 y 1944, ya que las fechas varían según las fuentes.

Según la definición de Lemkin, genocidio es “el crimen de destruir grupos nacionales, raciales o religiosos”. El término mezclaba el concepto griego genos (raza, tribu o etnia) y el vocablo latino cidere o caedere (matar). La acepción era poco precisa y Lemkin se preocupó más por el alcance jurídico del crimen, planteándose si debía ser considerado como un delito nacional o internacional, o si la situación de guerra podía ser considerada como un atenuante. Lemkin añadió, sin embargo, dos de los aspectos clave del término, el de “conspiración”, es decir, la existencia de un plan o programa deliberado para exterminar a los citados grupos, y el de “masivo”, crímenes que afectaran a una amplia colectividad. Sigue leyendo